miércoles, junio 23, 2004

Sueño nº5




Me doy la vuelta, porque no puedo dormir, y trato de abrazarte, se me olvida que no estás aquí, y por eso me abrazo yo sólo. Te aprieto contra mí porque te deseo y quisiera apoyar mi cabeza en tu barriga, mientras tu me acaricias el pelo, y darte pequeños besos alrededor del ombligo según va acelerando nuestra respiración como en una canción que va a más, y besarte después en la boca y tu pasas los brazos por mi cuello, y me muerdes la boca, y los dos nos sonreímos y nos abrazamos tan fuerte que nos unimos, nos hacemos ligeros y seguimos besándonos hasta juntarnos con el cosmos.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

La vida secreta de Kitty Wu.

A Kitty Wu le gusta imaginar que es una cámara fotográfica, y que así puede inmortalizar cada instante irrepetible de la vida. Le gusta descubrir figuras en las nubes y observar los rayos del sol colándose entre las nubes del atardecer mientras viaja por la costa, The Cure sonando en la radio... También le gusta escuchar el murmullo de las olas rompiendo contra los acantilados, observar las manos del pianista flotar sobre el teclado, la complicidad del silencio durante un paseo. Pero sobre todo, le gusta quedarse en la cama los domingos por la mañana, soñando despierta. Sueña que un día encuentra a su príncipe azul, y que la abraza tan fuerte que ya jamás podrán separarse. Sueña que viajan juntos a lugares remotos en los que la Naturaleza es reina y señora, y el paisaje es tan especacular que te encoge el alma. Sueña que besa sus labios, su cuello, sus ojos; que acaricia su cuerpo con sus dedos, que siente sus manos acariciando el suyo...
Pero Kitty Wu no es feliz. Está triste. Ser una soñadora nunca fue bueno, porque la sensación que provocan las ilusiones frustradas es tan amarga que va consumiendo su vida por dentro. Así es como aprendió a refugiarse del mundo en su cabeza, a guardar las lágrimas no derramadas y las palabras nunca pronunciadas en una cajita pegada a su corazón, bien escondida para que nadie la pueda encontrar jamás.

2:12 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Es mejor no encontrar nunca un principe azul,al final siempre se desvanece. Todo lo que se sintio al principio es precioso, pero con el tiempo todo termina mal.

9:42 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

tal vez no existan, pero sin la ilusión , ¿qué nos queda? yo prefiero pensar que sí existen, porque creo que debemos vivir cada experiencia como si fuera la última. si desde el principio piensas que algún día todo se terminará, entonces ¿para qué comenzar?

12:39 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home