martes, agosto 24, 2004

Aquella vez que estabas a mi lado...



Incluso cuando me miro en el espejo y veo que los años han pasado, siempre recordare aquel momento. Puedo recordarlo porque jamás en mi vida fui tan feliz como en aquel momento.
Aquella vez que estaba a mi lado y me dijiste que me querías, ese fue el día más feliz de mi vida. Nada importa lo que vino después, todo lo puede este recuerdo. Se me hiela la sangre cuando lo vuelvo a recordar.
Tú eras la mujer más guapa que he visto, todavía tengo marcado en mis manos tu tacto, me perdí en tu boca tantas veces. Hubo un tiempo en que yo era tuyo, pero tu seguías sin ser mía. Lo di todo por ti y desapareciste, no te guardo ningún rencor.
Me gusta pensar que nadie te habrá podido dar todo lo que yo te di. Me gusta pensar que nunca pudiste encontrar a nadie mejor que yo.
Me gusta pensar que aun piensas en mi.
Puede que ahora no pueda casi andar, puede que ahora no sea más que un viejo estorbo, pero ese glorioso momento de mi vida me sentí útil, me sentí vivo, aun me siento vivo cuando pienso en ti.
Puede que mi misión en este mundo fuera que tu me dijeras eso, y por eso hace tiempo que ya no sirvo para nada. Por eso mi cuerpo ya no funciona bien, me quede obsoleto en el momento en el que desapareciste.
Mi vida se reduce al recuerdo de aquella vez que estabas a mi lado.